+Si quieres aprender primero deberás mantener el equilibrio; no te harás daño. Es fácil.
-Fácil es cuando sabes hacerlo. Si tú fueras el principiante no dirías lo mismo.
+Créeme, no hay manera humana de que te hagas daño en estos momentos.
- Odio que digas eso. Si estuvieras en mi lugar, no sería lo mismo; hazme caso.
+Yo también fui principiante, mírame sigo vivo y entonces si tenía oportunidad de caer.
-Soy muy débil y tengo miedo a caer.
+Pues ya puedes hacer desaparecer ese miedo. Porque por muchas veces que pierdas el equilibrio, yo (solamente yo) te atraparé. Dime, ¿ahora confías en que no vas a caer?.
-Siempre he estado segura de ti.

No hay comentarios:
Publicar un comentario